30.10.11

Love Story: {Marjorie & Chris}


*English version comming soon  

   Sábado a las 6:30 am Omar me vino a recoger para irnos al Viejo San Juan a tomar el Love Story de Marjorie y Chris. Aunque esto parezca algo sencillo, para mí resultaba la primera vez que tomaba junto a Omar un Love Story...

   Yo conocía a Marjorie a través de amigas en común y no nos veíamos hace mucho tiempo, de más está decir que me alegró saber que estaba interesada en nuestro trabajo y es un honor que nos hayan escogido para ser sus fotógrafos de boda. El sábado Omar y yo llegamos tempranito a la Plaza del Quinto Centenario y en unos momentos llegaron desde la plaza San José los novios. A pesar de ser las 7 de la mañana, el calor tropical de nuestra isla ya estaba sobrecogiendo a unos novios que viven en Nueva York y que forman una tremenda combinación: Una puertorriqueña y un Surafricano. 

   Desde que llegaron se les veía compenetrados y cómplices de un amor que llegará a buen puerto muy pronto. Para romper el hielo, Omar les comenzó a preguntar sobre su relación: ¿Cómo se conocieron? ¿Dónde? ¿Cuándo?... En eso nos enteramos que su aniversario de novios es el 31 de octubre... Fue bonito darnos cuenta que estábamos retratando un Love Story a días de su aniversario y a una semana de su boda. Definitivamente sería una experiencia inigualable. 

   En lo que calentábamos los motores diseñamos una ruta que comenzara cuesta abajo desde la Plaza, pasando por el Morro, la parte más cercana a la bahía de San Juan, la Casa Rosa y luego ya nos adentramos entre las calles adoquinadas de azul añil que brillaba gracias a un aguacero mañanero que nos dejó el aire limpio y los cielos despejados. El calor, sin embargo, apretaba junto con la humedad caribeña que nos persigue a todos lados. El mar tranquilo por falta de viento y una sombras definidas y largas pintaron las imágenes de unos colores increíbles. 

   En mi opinión, aunque no la más experta, San Juan se intuye pero no se delata en esta secuencia. Omar y yo -bajo su dirección- consguimos retratarlos sin caer demasiado en las tomas tradicionales sanjuaneras. Definitivamente no se pueden dejar de lado las barandas de madera capitalinas ni la exquisita arquitectura bañada en un beso, una caricia o una pícara mirada inspirada en algún comentario o uno que otro lagartijo. 

   ¡Marjorie y Chris no pueden haber sido una mejor pareja! Qué gozada trabajar con gente dispuesta y alegre, espontánea y creativa. Recibieron nuestras direcciones con gracia y visión; no hubo un instante en el que no aprovecharan para darse un beso sincero, explorar murallas enmarcadas con helechos, escapar de los gatos y los lagartijos que tanto disgustan a Majo -como le dicen sus amigos y, por supuesto, Chris-. Hicieron de San Juan un telón de fondo familiar, pero lo hicieron originalmente suyo. 
   Espero que les agraden las fotografías, yo -por mi parte- ¡¡¡no puedo parar de mirarlas!!! Estoy sumamente orgullosa de Omar y emocionadísima por lo que nos está por venir. 

Hasta Pronto
Diana M