Mi hermano Gilberto -mi hermanito, el que dormía en mi habitación cuando éramos pequeños- tuvo un niño hermoso en Octubre del año pasado y desde que conocí a Omar quise que él fuera el ojo que grabara los momentos más bonitos de su vida, empezando por su bautizo. Yo no pude estar en su nacimiento pero lo viví desde Sevilla como si estuviera en Puerto Rico. Recuerdo ese día como si fuera ayer. Viernes a medio día me llama mi hermano Enrique a decirme que Marta se había puesto de parto y que iban de camino al hospital. Rápido llamé a Gilberto y hablé con los dos... salí corriendo a misa de 1:30 en la Capilla de la Universidad y algo había en mi cara (serían las lágrimas de felicidad y el rosario en la mano) que el joven capellán al salir de misa se presentó y se puso a mis órdenes. No pude contener el llanto y le dije lo que estaba pasando, rápido nos encomendó. Me senté en un banco frente a la fachada de la calle San Fernando y en eso se escuchó una armónica... un señor que desde ese día veo habitualmente a esa hora y lo escucho pasear su armónica por Sevilla, los días de sol y de alegría. Ahora, gracias a esas fotos, tendré para siempre plasmado -como si estuviera escrito por la parte de atrás de los retratos- el recuerdo de esos momentos tan importantes en la vida de Gilberto, Marta y el pequeño Gilberto Daniel.
Cuando llegó el momento del bautizo, yo estaba sentada en el coro de la iglesia y no me podía estar quieta... saben lo que dicen de no poder estar en misa y repicando... pues así. Quería que Omar captara cada instante, cada sonrisa, cada mueca, cada suspiro. Menos mal que nos llevamos mi flash externo pues en medio de la misa se fue la luz en la parroquia y sin él las fotos habrían salido planas -por el uso del flash integrado a la Nikon D90 de Omar u oscuras en su defecto. Al tiempo volvió la luz, pero nos aseguramos de tener cada momento retratado. Luego a casa a celebrar... ¡Enhorabuena a los nuevos padres!
Gracias por confiar en nosotros.
Diana M y Omar R
Parroquia Cristo Redentor - 2/1/11
© Omar R · No copiar sin autorización
La madre cuidadosa con el niño en brazos.
Extraodrinaria la expresión en la cara del niño y de su madre. Padre Ciappi estaba encantado y se oyeron risas cuando Marta le dice al bebé: "¿Te gusta?"
Padres y Padrinos disfrutando...
Con los bisabuelos por parte de padre.
La bisabuela emocionada. Ella les prestó el faldellín que usaron sus hijos -entre ellos nuestra madre- y todos nosotros -los 9-. Ya son tres generaciones las que lo usan.
Yo encantada de estar junto a ellos.
El nene abriendo sus regalos.
Emocionados

Abuelos felices.
La secuencia ganadora, qué tiernos.